PRÓLOGO
El presente libro nace, gracias a la iniciativa de los estudiantes de educación primaria EIB-III. Escritoras, que a través de sus cuentos, logran trasladarnos en un mundo donde se mezcla lo real y lo mágico. Con ellos, pretenden dar a conocer diversas historias de la selva de Madre de Dios.
EL OSITO PEREZOSO
Una mañana de
primavera, en un bello jardín, se encontraba Oteri, un osito perezoso muy travieso,
que le encantaba jugar y explorar. Ese día, salió de casa a dar un paseo por el
bosque, en el camino encontró a un grupo de aves que jugaban, y les dijo:
_ Hola
amiguitos quieren jugar conmigo.
Al verlo,
ellos se asustaron y le dijeron:
_Nooo, tú
eres muy lento.
Él muy
triste se retiró y los miraba de lejos
tan felices, que al oso también se le pegó esa felicidad y empezó a andar
jugando entre los arbustos, y como era muy lento, asustaba a algunos animalitos
que se encontraban por ahí, pero luego se hizo amigo de un divertido y lindo conejo de monte, éste
le dijo:
_Hey tú, _ven
alcánzame si puedes.
_ ¿Me
hablas a mí? Preguntó.
_ Pues sí,
no va a ser que se lo esté pidiendo al tronco. _Anda vamos a jugar.
Oteri quedó
asombrado, que alguien lo invite a jugar.
Se pasaron
el día jugando con muchos animalitos más, de un momento a otro, el cielo se
nubló, que todos empezaron a irse a sus casas, el conejo se despidió del osito muy
rápidamente. Él queriendo ir a su casa se perdió y sin darse cuenta, se había
dirigido a lo profundo del bosque.

Oteri se subió
a un árbol grande de lupuna para pasar la noche, mientras dormía, escuchó
ruidos extraños, miró hacia abajo, eran unos duendecillos con aspectos
diferentes, que danzaban alrededor de
una gran fogata, acompañados de muchas luciérnagas, que brillaban con sus luces
naturales, rondando alrededor de ellos. Era tan hermoso lo que observaba, que
se quedó contemplando la gran fiesta.

Al día siguiente por la mañana, los rayos
del sol lo despertaron, bajó del árbol y mientras andaba, se alimentaba de
frutas silvestres como: la uvilla, setico, anonilla, huayo blanco, pama y huito.
A lo lejos, también escuchó el sonido de
un río, se dirigió hacia allí, llegando a la orilla, vio el hermoso y cielo
claro, saltó de alegría, que empezó a jugar en la arena, revolcándose de
felicidad.
Se metió al
río para bañarse, él nadaba muy contento, comiendo algunos chimbillos que se encontraban
en la orilla. De pronto vio a un lobo de río, que se sumergía en el agua y luego
salía, lo mismo repetía varias veces, él extrañado se acercó y le dijo:
_Hola amigo
_ ¿Qué haces?
_Intento
cazar peces. _Respondió el lobo.
_Cómo es
ese juego, dijo Oteri.
_No estoy
jugando, intento alimentarme. _Cacemos juntos, tal vez tú eres experto, dijo el
lobo.
_Yo no como
peces, me alimento de puras frutas.
En ese momento
el lobo se burló de Oteri, diciéndole:
_ Pensé que con esas uñas te seria fácil cazar peces. Ah! claro eres muy lento disculpa estaba bromeando.
Oteri se
despidió después de escucharlo.
De regreso
a casa, se encontró con un búho y éste le preguntó:
_ ¿Qué pasa,
porqué estás triste?
_Es que nadie me quiere todos me ignoran o se burlan de mi porque soy muy lento.
_Bueno, te
diré que disfrutes de la compañía que otros te ofrecen. porque en la vida siempre hay personas a las que no le agradamos. Además yo
vi como jugabas tan feliz con otros animales.
_Sí, tienes razón, muchas gracias señor búho, respondió.
_Sí, tienes razón, muchas gracias señor búho, respondió.
Oteri muy
feliz, recordó al conejo de monte, sin decir más, se despidió del búho, marchándose
corriendo para el encuentro con su gran
amigo. Colorín colorado, éste cuento se ha acabado y espero que les haya
gustado.






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