¿POR
QUÉ ELEGÍ LA CARRERA DE EDUCACIÓN PRIMARIA EIB?
Desde que tenía seis años me gustaba
jugar a la profesora. Recuerdo que cuando mi mamá venía a visitarme cada
vacación, me probaba sus camisas, tacos, cogía mis muñecas, las ponía frente a
mí y les enseñaba las vocales, a sumar y hasta cantaba, imaginaba que ellas me
escuchaban y que entendían mi clase o sino jugaba con mis primitos pequeños,
daba clases en la pared de la casa pintando con carbón. Gracias a Dios, mi
familia siempre me ha apoyado en esta decisión. Hay muchos motivos por el que
he decidido estudiar esta carrera. Pues, en primer lugar, me enfoco en mi
cultura, la cual veo que se está perdiendo, empezando por mí, que he perdido la
originalidad de mi habla en mi lengua materna. Soy Wendy Yamileth Rios Dumas; pertenezco
a la cultura Harakbut-Wachiperi, pero más entiendo y hablo el Harakbut-Amarakaeri
eso me entristece, porque todo joven que sale a la ciudad se olvida de sus
raíces, adaptándose a lo occidental y yo tengo la convicción que lograré recuperar
y mantener nuestra cultura formando a muchos niños, no solo como alumnos, sino
como personas, porque ellos serán la próxima generación y de ellos dependerá el
futuro para que se mantenga viva nuestras raices. Creo que los maestros deben
ser la base de la sociedad para formar un futuro mejor.
No ha sido fácil decidir por esta
carrera, ya que al principio tenía pensado estudiar antropología, me gusta
mucho ver por la televisión los programas de arqueología, me emocionaba como
descubrían antigüedades, una que otras cosas que encontraban en excavaciones,
imaginaba tanto con esa profesión que viajaba en mis sueños por todo el mundo
explorando, a pesar que siempre le contaba a mi mamá que cuando acabe el
colegio, me gustaría ser antropóloga; pero dadas las circunstancias y en el
departamento que vivo, la universidad no cuenta con esta carrera y gracias a
Dios me ayudó a darme cuenta que tengo el don de la paciencia. Ahora estoy segura lo que quiero y hasta dónde
quiero llegar. Mi más grande sueño es terminar mi carrera de educación primaria
EIB sé que lo lograré, no importa los obstáculos que se presenten, porque
cuando uno tiene claro lo que le apasiona, no hay nada ni nadie que te haga
cambiar de opinión. A veces cierro los ojos e imagino cómo sería mi primer día
de clases, levantarme temprano, entrar y mirar a mis niños y que me sonrían con
esa dulzura y sencillez que los caracteriza, que todos a una sola voz me
saluden con ese entusiasmo de volver a clases, presentarme y conocer a cada uno
de ellos. Saber que cada día que despierte estaré parada frente a ellos,
compartiendo tantas experiencias juntos, me llena de felicidad, porque yo
quiero ser más que una educadora, quiero ser amiga de cada uno, quiero que
ellos encuentren en mí a una confidente, aquella persona en quien puedan
confiar y contarle sus cosas, que cada día que lleguen corran abrazarme y no
dejen de contarme sus experiencias cada fin de semana. Cada niño tiene una
historia diferente, una manera única de expresar sus sentimientos, que con sólo
regalarte una sonrisa pueden todo conseguir, tienen una manera muy especial de
amar, con sólo un abrazo demuestran cuanto nos quieren, no importa así los
corrijamos, a los pocos minutos se les olvida y nuevamente vuelven a ti como si
nada hubiera pasado; sin embargo las personas adultas no son así, ellos pueden
estar discutiendo por algo tan insignificante y si alguien hiere a la otra
persona, esta se ofende a tal punto que no se hablan por largos días, meses e
incluso por largos años.
Solo le pido a Dios que me dé
sabiduría y que cada día me llene de amor para poder entregárselos a ellos, que
me dé la suficiente paciencia para saber tratarlos día a día, suficientes
fuerzas para despertar con el mismo entusiasmo de siempre y sobre todo para que
nunca me deje vencer por las diferentes circunstancias que me toque atravesar
en la vida, porque sé que el camino no será fácil. Todo camino tiene piedras y
a medida que avance, tendré que tropezar por muchas, pero solo los valientes
llegan a la meta y yo estoy segura que llegaré hasta el final. No me rendiré hasta
verme como una profesional, en la vida se debe luchar por alcanzar nuestros
sueños y si Dios me ha permitido llegar hasta aquí, es porque Él tiene un
propósito para mí y hoy puedo decir que estoy dispuesta a levantarme cuantas
veces sea necesario, porque tengo claro que de cada error se aprende y que cada
tropiezo nos fortalece y nos enseña a madurar. Recuerdo perfectamente que en
primaria me preguntaron qué carrera iba a seguir y me daba vergüenza decir
educación porque todas mis amigas me desanimaron, decían que yo podía dar mucho
más, que no sea tonta y piense bien antes de decidir. Cada noche al dormir
cerraba mis ojos y le pedía a Dios que ilumine mis pensamientos, que me dé
sabiduría para poder tomar la decisión correcta. Algunas veces lloraba porque
sentía en el fondo de mi corazón esa pasión por ser profesora y a la vez
lloraba de impotencia al saber que ninguna de mis compañeras me apoyaba y
deseaba tanto poder demostrarles que la carrera de educación no es lo que ellas
pensaban, quería demostrarles que yo sí podía lograr lo que me proponía y que
no me importaba lo que ellas pensaran de mí. Me cambiaron de colegio y hoy en
día nos hemos vuelto a reencontrar y me preguntan si sigo con esa idea loca de
estudiar educación y yo segura de lo que he decidido les respondo que nunca me he
sentido tan segura de lo que deseo en esta vida y ellas se ríen y me dicen que
soy una terca y me dicen que dentro de unos años enviarán a sus hijos a la
escuela donde yo trabaje porque a pesar que no me apoyaron antes, ahora confían
en mí y están seguras que seré una gran profesional. Yo les agradezco a cada
una de ellas porque creo que sin sus críticas hoy no estaría segura de lo que
quiero y si yo me hubiera dejado llevar por sus comentarios negativos, sería
una persona frustrada e infeliz. Agradezco de antemano por acogerme y la
oportunidad que me brinda el Instituto de Educación Superior Pedagógico Público
“NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO” de poder expresar mis sentimientos y mis metas a
alcanzar. Porque gracias a ellos, veré realizado mi mayor anhelo. Ser profesora
de Primaria de Educación Intercultural Bilingüe.





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